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miércoles, 7 de enero de 2009

Como Invertir en épocas de Crisis

Para ganar en la Bolsa hay que comprar barato y vender caro.

En épocas de crisis, como la actual, los mercados de renta variable están baratos y las disminuciones de tasas de interés ayudarán a formar un ingreso a medio plazo. Esto significa que los Bancos no son un buen lugar para colocar dinero hoy, porque pagan poco interés.

Las políticas de los Gobiernos tratan de controlar la tasa de interés para que la gente común invierta en la Bolsa o negocios que le den una rentabilidad mayor que un Banco.

Inducen a que la rentabilidad de sectores productivos reales y que generan empleo sean los que ayuden a impulsar el crecimiento de la Economía.

La diferencia entre tasa de interés de un depósito bancario e invertir en la Bolsa es que, a pesar de la crisis,  el retorno puede ser superior a cualquier depósito en el mediano y largo plazo. 

Obviamente, en esta afirmación no se tiene en cuenta un factor muy importante, que es el Riesgo. El riesgo de un depósito bancario en muy menor al de la acción de una empresa que cotiza en Bolsa.

Sin embargo el riesgo no es una limitante para invertir en épocas de crisis. 

Invertir en renta variable es la inversión más rentable que existe y tiene la ventaja de ser capaz de fraccionarse el capital según las necesidades.

Uno los puede vender en forma fraccionada

El problema parece ser en donde invertir.

Veamos entonces pautas para trazar un camino:

Generalmente, y a menos que uno tenga información calificada para tomar otro camino, lo mejor es recurrir a empresas y sectores de gran fortaleza y trayectoria.

Invertir en Deuda Pública (Letras de Tesorería y Bonos del Tesoro, por ejemplo) o en la emisión de Bonos de empresas fuertes (en algunos lugares llamados Obligaciones negociables) son de las opciones más seguras.

Recurrir a los sectores menos afectados por la crisis financiera en una buena opción, como el ramo farmacéutico o las telecomunicaciones, a los que se puede acceder a través de emisiones de deuda o a través de acciones de renta variable (de la Bolsa), pero es fundamental que sean empresas muy grandes y muy sólidas; hay que invertir en empresas de primer nivel, donde las rentabilidades serán muy atractivas.

Y así como ejemplificamos ramos donde es posible invertir, un ejemplo donde no hay que hacerlo es el de sectores ligados al ramo inmobiliario. 

Hay que buscar inversiones con retorno consistentes a largo plazo y elegir una cartera de valores con potencial de subida y altos dividendos. 

Además hay que tener en cuenta que el Asesoramiento sobre la gestión de carteras es fundamental para los invertir con seguridad.

Hacer un seguimiento de cerca de las inversiones es algo muy relevante, lo que se llama “gestión activa de la cartera”, sobre todo en momentos de volatilidad de mercados. Por eso hay que ser muy cauteloso y selectivo con la selección de los productos.

Es necesario que el administrador de la cartera de inversiones  sepa adaptarse a las condiciones cambiantes de los mercados y que sea ágil en la toma de decisiones.

Hay que aprovecharse de la evolución de aquellos fondos de inversión que impactan de manera consistente al mercado y que tiene ventajas fiscales en el tratamiento de las ganancias.

Estos consejos, siempre están vigentes en épocas de crisis y forman parte de una administración prudente de una cartera de inversiones. Son aplicables también a épocas de ciclos económicos favorables.

jueves, 4 de diciembre de 2008

¿Cuál es la mejor manera de invertir?

Básicamente, la rentabilidad de una inversión es la diferencia de precios entre lo que vendemos respecto al de compra.

Cuando las personas invierten lo que hacen es prever cuales serán las opciones que le cubrirán sus expectativas de rentabilidad.

Esas expectativas, dependen de cada persona, de su situación actual, de qué etapa de su vida se encuentra y obviamente de las tendencias del mercado.

Estos factores afectan su aversión al riesgo.

Una persona es más aversa al riesgo cuanto más seguridad espera en el retorno de la inversión.

Los tomadores de riesgo son aquellas personas que buscan mayor rentabilidad.

En la teoría, cuanto más rentabilidad esperada es mayor el riesgo y viceversa.

Es posible mejorar la expectativa de riesgo a través del manejo de la información calificada.

Los aversos al riesgo arriesgarán más cuanto más seguridad tengan de los resultados a obtenerse.

¿Cual es la opción cuando no se conoce información que nos permita tener mayor seguridad?

La mejor manera de invertir cuando no se tiene seguridad de las tendencias o comportamientos de los mercados es diversificar la cartera de inversiones.

La cartera de inversiones es el conjunto de opciones de inversión diferentes de acuerdo a las expectativas del inversor.

Diversificar implica colocar nuestro capital en diferentes opciones de modo de lograr una rentabilidad promedio que cumpla nuestras expectativas con algún grado de seguridad de acuerdo a nuestra aversión al riesgo.

Algunas acciones tendrán ganancias y otras pérdidas o resultados menores a lo esperado, pero en promedio, la rentabilidad de la cartera será el promedio del mercado.

Esa diversificación se logra colocando en opciones diferentes del mercado, como acciones en la construcción, en productos tecnológicos, bonos del tesoro y un sin fin de alternativas más, de acuerdo a la disponibilidad del inversor y sus expectativas de rentabilidad y riesgo.

¿Cómo conformar la cartera de inversiones?

Cuanta más información se obtenga sobre funcionamiento del mercado y el cambio de sus reglas, su reacción al cambio, su liderazgo en el mercado, sus habilidades para comprar o vender, su capacidad de flexibilizarse al cambio, etc. mejor será la expectativa de inversión en una opción.

Esto condicionará la cantidad de una opción en el total de la cartera.

La rentabilidad estimada puede surgir de una apreciación de rentabilidades del pasado o información de expectativas de desarrollo de cada empresa o mercado.

La tasa real de rentabilidad de la cartera se obtendrá, al final, de la diferencia entre el capital final menos el inicial.