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miércoles, 25 de marzo de 2009

Como Lograr Libertad Financiera después del Retiro

Para conseguir un digno retiro hay que encontrar una "forma planificada e inteligente para invertir".

La mayoría de las personas llegarán a la etapa de retiro con una jubilación o pensión muy baja dado por el sistema tradicional de ahorro previsional, ya sea público como privado.

Para lograr tener una libertad financiera después del retiro es necesario pensar en planes personales para el retiro que acumulen una suma extra a lo que proveerá sistema previsional

Los planes personales de retiro no son muy conocidos o populares para la mayoría de la población. 

Los sistemas de retiro públicos y privados son la única y más importante opción para el retiro.

Lo que quizá muchos no han tomado en cuenta es que si sólo se cuenta con ese sistema de ahorro para el retiro, entonces hay que entender que el monto que se recibirá será una fracción pequeña del último sueldo o se encontrara topeado por máximos muy inferiores a los aportes realizados durante toda la vida.

Es un mito que el costo de vida de un retirado sea menor al que tenía al trabajar, por lo que es esencial entender que entre más joven se empiece a ahorrar mayor será la cantidad con la que se contará para la vejez

Los gastos de un adulto mayor incluyen no sólo los gastos fijos de mantenimiento o esparcimiento, sino un alto costo en salud y medicamentos.

Ahorrar es sacrificar hoy, por el bienestar de mañana y nunca es sencillo tener la disciplina del ahorro. 

Lo que es recomendable es vivir más una cultura de austeridad e intentar gastar sólo en lo indispensable

Hay que hacer hincapié en intentar tener la disciplina de que primero va el ahorro y después todo lo demás.

¿Que hacer con el ahorro, si no se va a utilizar por mucho tiempo?

Existen muchos motivos por los cuales las personas no ahorran y en épocas de crisis aumentan los pretextos para no ahorrar. Incluso en épocas normales existen razones para utilizar el dinero que nos sobra para colocarlo en algún lugar de corto plazo y no en ahorro.

Cada uno tiene diferentes razones para ahorrar y debe tener un momento de reflexión para considerar su realidad actual, ver un estado de situación de este momento y pensar que es lo que va a pasar dentro de 10, 15 o 20 años y con que herramienta contará cuando termina su vida activa laboralmente.

Este estado de situación permite poner en perspectiva nuestra realidad actual y ver nuestro futuro anticipándose a la realidad que vendrá.

Luego de visualizar lo que queremos en el futuro, debemos fijar las metas de ahorro las cuales deberán partir de las expectativas de cada persona y responden a la pregunta: ¿como voy a estar preparado para dentro de 10, 15 o 20 años para tener libertad financiera después de mi retiro?

Hay que visualizar cada situación en relación a otras personas que ya están en esa situación.

Un adelanto a la respuesta es que el sistema público o privado no brinda alternativas para retirarnos con un nivel de vida superior al que tenemos en actividad.

Entonces, ¿que hacer al respecto?

La respuesta es planificar el futuro con tiempo para reducir el esfuerzo

Pensar inteligentemente en nuestro futuro y el de nuestras familias.

Antiguamente los inmigrantes llegaban al país y no tenían siquiera un sistema de ahorro previsional, sin embargo al llegar a la etapa de retiro no la pasaban mal. 

El estar desamparados por el sistema público los obligaba a pensar permanentemente en el futuro y la solución era ahorrar, invertir para no perder capital y hacer que crezcan más rápidamente, y luego generar ingresos residuales que permitieran tener un ingreso extra en el momento del retiro.

Ejemplos inteligentes de esos ahorros bien utilizados son los que se utilizaban para comprar un terreno, luego construír una casa para vivienda personal a la que agregaban un vivienda aparte que genera una renta por arrendamiento en forma permanente. De esa manera se tiene un capital y su mantenimiento lo hace parte de la inversión a través de esos ingresos residuales.

Actualmente se cuenta además con una variedad de alternativas de corto, mediano y largo plazo que se pueden acceder en el mercado financiero que facilitan y hacen posible la planificación del ahorro en forma más segura y rentable.

En los países anglosajones es muy aceptada la cultura del ahorro y existen instituciones que ofrecen alternativas de inversión sin riergo, con riesgo moderado y otras de alta rentabilidad pero más riesgosas. A mayor rentabilidad siempre es de esperar más riesgo y viceversa.

Las Instituciones que ofrecen rentabilidad garantizada por supuesto que generan menor rentabilidad debido a que absorben el riesgo.

Otro aspecto para aumentar la rentabilidad de nuestros ahorros es el concepto de diversificación o sea en términos sencillos: poner los huevos en distintas canastas, de modo que si parte de la inversión tiene mal comportamiento, otra parte ayuda a mantener el capital y la rentabilidad promedio ayuda a asegurar un mejor rendimiento.

¿Como diversificar?

Si no tenemos información para lograr una buena rentabilidad asegurada, lo normal es invertir en sectores de actividad opuestos: como ser el inmobiliario, el turismo, la industria y finanzas.

Cuando uno de los sectores está en baja, la rentabilidad de los demás sectores ayuda a mejorar el portafolio, o sea el conjunto de opciones tomadas de inversión.

Además de saber en donde invertir, es necesario saber en que proporción.

La opción más válida la tendrá cada persona respecto a la información que posea de donde invertirá y en función a su comportamiento para enfrentar el riesgo; lo que se llama la aversión al riesgo.

Todas las personas son distintas frente al riesgo financiero, pero existen maneras de disminuir el riesgo que es a través de la diversificación y la información que se posea de los distintos puntos claves de las acciones en las que la persona quiere invertir, como ser: el mercado en que que se mueve la empresa, las tendencias mundiales, información de los planes de crecimiento o reducción de infraestructura de la empresa, su administración, su solidez económica y financiera, etc.

Otro aspecto a tener en cuenta es que las inversiones deben tener una distribución en colocaciones con liquidez de corto, mediano y largo plazo, que permita tener opciones de salida rápida y nos de flexibilidad para manejar imprevistos y realizar cambios de colocaciones de nuestro dinero o enfrentar eventuales cambios en la economía y en los mercados.

Ejemplo de corto plazo son inversiones en monedas, metales preciosos y bonos de tesoro, por ejemplo, que permiten una rápida convertibilidad y también una rentabilidad y que pueden traducirse en dinero casi inmediatamente.

Opciones de mediano plazo y largo plazo, son aquellas en acciones de empresas y en bienes muebles e inmuebles que están condicionados por normas legales y el propio mercado, como ser: tener una casa para la venta, acciones de empresas,  títulos con plazo de devolución de capital al final, etc.

¿Que pasa si no tenemos los conocimeintos ni la seguridad de lo que estamos haciendo con nuestros ahorros?

Si pudimos ahorrar y no sabemos donde invertir para lograr una rentabilidad, es mejor utilizar las herramientas que ofrecen empresas prestadoras de servicios financieros.

Estas empresas configuran paquetes de inversiones a medida o ya tienen opciones de nversión con diferentes características para cada tipo de persona.

La otra opción es tener un coach financiero que lo asesorará en los aspectos de manejo de finanzas personales o tener un Asesor Financiero que le brindará ayuda para configurar su portafolio de inversión que tome en cuenta todos estos aspectos.

En conclusión:

Para tener mejores resultados en el momento de retiro de nuestra actividad laboral es necesario planificar nuestro futuro.

Debemos fijarnos metas de ahorro para tener un capital y luego de inversión para obtenr mayores resultados y mantener el capital.

La mejor opción implica tener u portafolio de inversiones que tenga características de liquidez y rentabilidad en las proporciones adecuadas, dependiendo de cada situación financiera de las personas.

Si una persona no sabe, no quiere o no puede invertir por cuenta propia, por las razones que sean, puede acceder a Asesores o Coaches en finanzas personales o Empresas especializadas que lo ayudarán a obtener las mejores opciones para invertir su capital de acuerdo a las caracteristicas de cada persona.

De esta manera, el futuro no estará condicionado por lo que el sistema previsional estatal o privado nos pueda brindar, sino que nosotros mismos participaremos en la creación de nuestro futuro financiero.



miércoles, 7 de enero de 2009

Como Invertir en épocas de Crisis

Para ganar en la Bolsa hay que comprar barato y vender caro.

En épocas de crisis, como la actual, los mercados de renta variable están baratos y las disminuciones de tasas de interés ayudarán a formar un ingreso a medio plazo. Esto significa que los Bancos no son un buen lugar para colocar dinero hoy, porque pagan poco interés.

Las políticas de los Gobiernos tratan de controlar la tasa de interés para que la gente común invierta en la Bolsa o negocios que le den una rentabilidad mayor que un Banco.

Inducen a que la rentabilidad de sectores productivos reales y que generan empleo sean los que ayuden a impulsar el crecimiento de la Economía.

La diferencia entre tasa de interés de un depósito bancario e invertir en la Bolsa es que, a pesar de la crisis,  el retorno puede ser superior a cualquier depósito en el mediano y largo plazo. 

Obviamente, en esta afirmación no se tiene en cuenta un factor muy importante, que es el Riesgo. El riesgo de un depósito bancario en muy menor al de la acción de una empresa que cotiza en Bolsa.

Sin embargo el riesgo no es una limitante para invertir en épocas de crisis. 

Invertir en renta variable es la inversión más rentable que existe y tiene la ventaja de ser capaz de fraccionarse el capital según las necesidades.

Uno los puede vender en forma fraccionada

El problema parece ser en donde invertir.

Veamos entonces pautas para trazar un camino:

Generalmente, y a menos que uno tenga información calificada para tomar otro camino, lo mejor es recurrir a empresas y sectores de gran fortaleza y trayectoria.

Invertir en Deuda Pública (Letras de Tesorería y Bonos del Tesoro, por ejemplo) o en la emisión de Bonos de empresas fuertes (en algunos lugares llamados Obligaciones negociables) son de las opciones más seguras.

Recurrir a los sectores menos afectados por la crisis financiera en una buena opción, como el ramo farmacéutico o las telecomunicaciones, a los que se puede acceder a través de emisiones de deuda o a través de acciones de renta variable (de la Bolsa), pero es fundamental que sean empresas muy grandes y muy sólidas; hay que invertir en empresas de primer nivel, donde las rentabilidades serán muy atractivas.

Y así como ejemplificamos ramos donde es posible invertir, un ejemplo donde no hay que hacerlo es el de sectores ligados al ramo inmobiliario. 

Hay que buscar inversiones con retorno consistentes a largo plazo y elegir una cartera de valores con potencial de subida y altos dividendos. 

Además hay que tener en cuenta que el Asesoramiento sobre la gestión de carteras es fundamental para los invertir con seguridad.

Hacer un seguimiento de cerca de las inversiones es algo muy relevante, lo que se llama “gestión activa de la cartera”, sobre todo en momentos de volatilidad de mercados. Por eso hay que ser muy cauteloso y selectivo con la selección de los productos.

Es necesario que el administrador de la cartera de inversiones  sepa adaptarse a las condiciones cambiantes de los mercados y que sea ágil en la toma de decisiones.

Hay que aprovecharse de la evolución de aquellos fondos de inversión que impactan de manera consistente al mercado y que tiene ventajas fiscales en el tratamiento de las ganancias.

Estos consejos, siempre están vigentes en épocas de crisis y forman parte de una administración prudente de una cartera de inversiones. Son aplicables también a épocas de ciclos económicos favorables.